Agencia Social Media y Marketing Online. Madrid, Barcelona y Valencia
hola@empresas2cero.com

Marketing para empresas: la importancia del branding

branding en el marketing para empresas

Marketing para empresas: la importancia del branding

Cuando se trata de marketing para empresas ya sea online u offline, el branding adquiere una importancia vital ya que se trata de las imágenes, colores y sentimientos que una marca quiere que se asocien con la misma.

Tan importante como crear una imagen de marca que sea reconocible para el público y diferencie a la empresa frente a la competencia, lo es conservar ese branding conseguido.

Aspectos clave para conservar el branding

Tratándose de marketing para empresas pocas cosas son tan importantes como conservar el branding y es que éste nos permite diferenciar a la empresa de la competencia y conseguir una mayor empatía por parte de los consumidores.

Para mantener el branding son necesarias actuaciones en dos sentidos. Por un lado, procurar que las comunicaciones escritas de la marca sigan siempre un mismo patrón. Así por ejemplo, si se usan las newsletter como medio para promocionar ofertas o nuevos productos o servicios, es importante que todas ellas sigan siempre un mismo patrón visual, de esta forma el receptor podrá identificar rápidamente la comunicación como proveniente de una determinada empresa.

El segundo sentido en que la marca debe mantener su branding es en su aspecto más social. Si la marca usa las redes sociales es mejor que se utilice siempre el mismo tono para dirigirse a la audiencia. Así, si optamos por un tono más formal las comunicaciones deberán ir en ese sentido pero si se opta por un lenguaje y una comunicación más informal es importante mantenerse dentro de ese tono siempre que sea posible.

Efectos de la inconsistencia

Está claro que es importante mantener la imagen de la marca si queremos que las estrategias de marketing para empresas tengan éxito pero ¿qué ocurre si no se mantiene ese branding?

Si la marca no es consistente a los consumidores les costará más reconocer la veracidad de las comunicaciones que lleguen a su buzón (real o virtual) y será además más difícil fidelizar a los consumidores si no hay una serie de valores concretos que puedan asociarse con la marca y que puedan llevar a la empatía.